El historiador del arte y arqueólogo

Ramon Manent

Josep Puig i Cadafalch es bien conocido como una de las grandes personalidades de la arquitectura modernista catalana. Sin embargo, cualquier aproximación imparcial a su figura lo descubre pronto como un trabajador incansable y, sobre todo, polifacético, volcado en actividades variadas que, sin desplazarse en ningún momento su trabajo como arquitecto y diseñador, nos lleva a valorar su labor en otros terrenos, de la política a la arqueología pasando por la historia del arte y, especialmente, de la arquitectura. Dentro de esta pluralidad de iniciativas la restauración también afloró como una preocupación mantenida que se desarrolla de forma paralela y que la acompaña de forma intermitente. Sus intervenciones en este ámbito tendrán lugar a lo largo de las tres primeras décadas del siglo XX.

En cierto modo, su dedicación a la restauración de monumentos puede ser entendida como un punto de encuentro, una síntesis de todos sus intereses y nos muestra hasta qué punto la dedicación de Puig a todos ellos se corresponde a un planteamiento coherente por parte suya. Restaurar los viejos edificios catalanes tiene para él una vertiente cívico y patriótico, por lo que tiene de recuperación de los signos de una identidad nacional, y esto entronca con su dedicación a la política catalanista …

Pero esta tarea la llevó a cabo no con un apasionamiento romántico si no con el rigor científico que parte de su profundo estudio de las obras. Puig fue el mejor conocedor de su tiempo de la arquitectura catalana antigua, con un prestigio como historiador de la arquitectura medieval que sobrepasa con mucho el ámbito local. En virtud de este doble interés cívico e histórico, y a veces con el apoyo de algunas instituciones políticas y culturales de Cataluña, por aquel entonces de reciente creación, como el Instituto de Estudios Catalanes o la misma Mancomunidad, tuvo ocasión de dirigir y orientar la restauración de algunos monumentos. No olvidemos que como concejal del Ayuntamiento de Barcelona, promovió la creación de la Junta Autónoma de Museos, convertida en 1907 en la Junta de Museos de Barcelona que presidió …
(Abstracto del texto de Rosa Alcoy y Pere Beseran, Puig i Cadafalch y la restauración de monumentos. Instituto Amatller de Arte Hispánico, 2002)

NTERVENCIONES EN MONUMENTOS HISTÓRICOS

Corbins (Segrià), monumento funerario romano.
Cuixà, Monasterio de San Miguel de Cuixà.
Empúries, yacimiento grecorromano.
Favara (Zaragoza), sepulcro.
Girona, baños árabes.
Montserrat, abadía y Santa Cecilia.
Ripoll, lauda.
Sant Benet de Bages, monasterio.
Sant Jaume de Vilanova, monasterio.
San Juan de las Abadesas, monasterio.
Sant Llorenç Savall, vidriera.
San Martí Sarroca, monasterio.
Sant Pere de Rodes, monasterio.
Santa María de la Seo de Urgel, catedral.
Solsona, Sede.
Tarragona, Sede y Arc de Barà.
Terrassa, conjunto monumental de las iglesias de San Pedro.

RECONOCIMIENTOS INTERNACIONALES EN VIDA

Doctor Honoris Causa por la Universidad de la Sorbona de París.
Doctor Honoris Causa por la Universidad de Barcelona.
Doctor Honoris Causa por la Universidad de Friburgo, Alemania.
Doctor Honoris Causa por la Universidad de Harvard, EEUU.
Doctor Honoris Causa por la Universidad de Toulouse, Francia.
Miembro correspondiente en la Academia de Inscripciones y Bellas Artes de París.
Creación en la Universidad de la Sorbona de París del Centro de Estudios de Arte y de Cultura Catalana.

PARTICIPACIONES EN:

Congreso Internacional de Arquitectura de Madrid (1904).
Congreso de Historia del Arte de Roma (1913).
Congreso Internacional de Estudios Bizantinos de Bucarest (1924).
Congreso Internacional de Estudios Bizantinos de Belgrado (1927).