Miembros de honor

SANTIAGO ALCOLEA I BLANCH  (Barcelona, 1951)
Historiador del Arte, es el director de la Fundación Instituto Amatller de Arte Hispánico (Casa Amatller) de Barcelona.
Especialista en las obras del Museo del Prado, ha colaborado intensamente con la Generalitat de Cataluña en el Inventario de los Bienes de la Iglesia Católica catalana.
«Como corresponde a un hombre formado en los tiempos de la Renaixença, Josep Puig i Cadafalch (1867-1956) es una figura polifacética, apasionada y comprometida, capaz de concentrar todas sus energías en el ejercicio simultáneo de la política, de la arquitectura y de la arqueología y la historia del arte.
Y no solo eso, sino que supo conjugar estos diferentes campos de acción en un único discurso estimulante, construido sobre la base de amplios conocimientos históricos, que hizo de sus creaciones arquitectónicas un verdadero manifiesto de identidad nacional, entendida siempre como singularidad integrada en un contexto europeo.
En realidad, podríamos decir que la arquitectura de Josep Puig i Cadafalch viene a ser la traducción plástica del espíritu de la Renaixença. «



ALBERT BALCELLS I GONZÁLEZ  (Barcelona, 1940)
Catedrático de Historia Contemporánea de la UAB.
Fue Vice-Decano del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Letras y Ciencias.
Miembro del Instituto de Estudios Catalanes.
Especialista en historia social, es autor de numerosas publicaciones relativas a la historia política y social de Cataluña.
«Puig i Cadafalch fue el segundo presidente de la Mancomunidad de Cataluña. Había sido la mano derecha de Prat de la Riba en política cultural y la continuidad fue total entre 1917 y 1923. Fue reelegido sin rival en 1919, 1921 y 1923. Fue durante su presidencia cuando las cuatro diputaciones catalanas traspasaron todos sus recursos a la Mancomunidad y cuando ésta tomó más capacidad de acción, aunque no se consiguió la reclamada  autonomía política. Los gobiernos de la Mancomunidad continuaron siendo estables, a pesar de ser de composición plural. Fue entonces cuando los teléfonos, las bibliotecas populares y otros servicios consiguieron el máximo despliegue. Obligado a exiliarse en 1936, no pasó a la zona del general Franco ni se adhirió como otros de su partido, la Liga Catalana. Después de la guerra civil Puig i Cadafalch refundó clandestinamente el Instituto de Estudios Catalanes en 1942 en su casa. Su nacionalismo catalán fue inconmovible. «

 

ORIOL BOHIGAS I GUARDIOLA  (Barcelona, 1925)
Doctor arquitecto y urbanista por la ETSAB.
Ha sido presidente de la Fundación Miró, del Ateneu Barcelonès y Delegado de Urbanismo del Ayuntamiento de Barcelona.
Es Cruz de Sant Jordi (1991) por la Generalitat de Cataluña.Fue premiado con la Medalla de Oro del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (1990) y con el Premio Ciudad de Barcelona (1999) entre otros.
Obra arquitectónica y urbanística en numerosos países.
«Quizás lo más admirable de Puig i Cadafalch es su capacidad para dar unidad conceptual y metodológica a varios y diferentes campos disciplinares. Hay una especie de pensamiento unitario en su arquitectura pluriestilística, en su actuación política, en el esfuerzo de investigación histórica y en el talante ciudadano y profesional. Basta analizar la arquitectura que desarrolló a lo largo de toda la vida: del modernismo al novecentismo, del eclecticismo historicista a la interpretación mediterránea de los clasicismos vieneses. Y todo con la idea de hacer participar a la arquitectura catalana -moteada de insuficiencias y vacíos políticos y culturales- a la integridad de los movimientos internacionales, un propósito que explica también su labor en la presidencia de la Mancomunidad, sus estudios sobre el románico y la participación a menudo fundacional en tantas instituciones que han ido configurando la Cataluña moderna. «

 

EDUARD CARBONELL I ESTELLER  (Barcelona, 1946)
Catedrático de Historia del Arte Medieval en la Universidad de Girona y en la UAB.
Fue Director General de Patrimonio Cultural de la Generalitat de Cataluña entre 1988 y 1994.
Impulsor de la vigente Ley de Museos ocupó, también, el cargo de Director del Museo Nacional de Arte de Cataluña, desde el que impulsó la reforma museográfica.
«Una faceta fundamental en la obra política y cultural de Josep Puig i Cadafalch es sin duda su participación en la ordenación y creación del sistema de museos de Barcelona. Como concejal del Ayuntamiento de Barcelona en 1902, Puig i Cadafalch promueve y participa en la creación de Junta Municipal de Museos y Bellas Artes de esta ciudad. A partir de este momento comienza un periodo de ordenación de los museos en los edificios del Parque de la Ciutadella, que tendrá un momento decisivo en 1907 con la constitución de la Junta de Museos de Barcelona con la incorporación de la Diputación. Será presidente Puig i Cadafalch. Es el mismo año en que, por iniciativa de Enric Prat de la Riba, se funda el Instituto de Estudios Catalanes y Puig también participa. Se fusionan los museos del Ayuntamiento y la Diputación, se ordenan las colecciones de Artes Decorativas y Arqueología, luego se definirán las colecciones de Arte Antiguo y Moderno y Arte Contemporáneo. Se centran las bases de lo que luego será el gran desarrollo del conjunto de museos de la ciudad en el recinto de Montjuïc en los edificios de la Exposición de 1929, y en Pedralbes, con J. Folch i Torres. Un aspecto importantísimo de la actividad de la Junta de Museos es la obtención de colecciones para los museos de Barcelona; y aquí hay que incluir la Misión del Instituto de Estudios Catalanes en la raya de Aragón de 1907 dirigida por él mismo, y las diversas campañas para la recuperación de las pinturas murales románicas de los Pirineos, bajo la Mancomunidad entre 1919 y 1923 básicamente con J.Folch i Torres, siendo presidente de la Mancomunidad Puig i Cadafalch (1917-1924). Tras la Guerra Civil, en 1942, volvió a presidir el Instituto de Estudios Catalanes.
Otro aspecto fundamental de la obra de Puig i Cadafalch es como historiador del arte. Con su estudio sobre la Arquitectura románica catalana (1909-1918), riguroso y exhaustivo, definió una teoría sobre los inicios de la arquitectura del primer románico europeo. Esto representó la explicitación de dos factores decisivos para la historiografía y para el arte catalán. En primer lugar situó a los estudios sobre el arte catalán a nivel internacional, como estaban haciendo en aquellos momentos otros países como Francia o Italia, publicando en las revistas científicas más prestigiosas, y dictando cursos en varias ciudades, como Londres (Courtauld Instituto) , Paris (Sorbonne), EEUU (Harvard), entre otros. En segundo lugar dio a conocer el arte catalán, básicamente el arte antiguo y medieval catalán, a nivel internacional, como un arte específico ligado a una tierra y a una nación, y con una continuidad entre lo antiguo y lo medieval. Citemos sus estudios: La arquitectura románica en Cataluña (1909-18), junto con Antoni Falguera y Josep Goday; Le premier arte romano (1928); La geografía y los orígenes del primer arte románico (1930); El architecture gothique civil en Catalogne (1935); La escultura románica en Cataluña a Monumenta Cataloniae (1949, 1952, 1954). Hay que mencionar también sus monografías sobre el monasterio de Cuixà, las iglesias de Terrassa, y la portalada de Ripoll.
Podríamos decir que sin duda internacionalizó los estudios sobre el arte catalán y el mismo arte catalán medieval. «



DANIEL GIRALT-MIRACLE  (Barcelona, 1944)
Crítico de arte. Licenciado en Ciencias de la Información.
Ha sido Director de la Fundación Caixa de Cataluña, del MACBA y del Espacio Gaudí.
Es Premio Nacional de Diseño de la Generalitat de Cataluña.
Presidente emérito de la ACCA, es miembro correspondiente de numerosas academias.
Ha comisariado un gran número de exposiciones de arte y de arquitectura y ejerce como articulista y divulgador de estas materias en numerosas publicaciones.
«Lo que más me admira de Puig i Cadafalch es la magnitud de su obra y el polifacetismo de su figura. Evidentemente, la Casa Terrrades, la Casa Amatller, la Casa Serra, el Palau Baró de Quadras, la Casa Macaya, la fábrica Casarramona, en Barcelona, y las cavas Codorniu en Sant Sadurní son obras de indiscutible referencia de nuestro modernismo, pero detrás de este personaje encontramos un hombre de cultura colosal, que se entregó a la política, a la investigación histórica, a la construcción de país con el mismo entusiasmo, con el propósito de convertir Cataluña en un estado moderno. «



JOSEP GUITART I DURAN  (Badalona, 1946)
Doctor en Arqueología por la Universidad de Barcelona.
Catedrático de Arqueología de la UAB, es Director del Instituto Catalán de Arqueología Clásica.
Fue Sub-Director General de Museos, Artes Plásticas y Arqueología de la Generalitat de Cataluña y Director General de Universidades.
Es miembro de la Sección Histórica-Arqueológica del Instituto de Estudios Catalanes.
«Puig i Cadafalch y la arqueología clásica»
La aportación de Puig i Cadafalch a la arqueología clásica puede parecer, de entrada, un aspecto secundario de su trayectoria principal como arquitecto, como político y como estudioso del románico, pero la realidad es que las actividades que desarrolló en este campo, en apariencia tan lejano, entronca plenamente con su personalidad intelectual. Estas actividades y muy especialmente sus dos contribuciones más importantes – las excavaciones de Empúries y sus estudios de la arquitectura romana en Cataluña – fueron frutos esplendorosos de su talento y de su tenacidad, y han dejado una huella profunda en nuestra arqueología. «

 

RAMON MANENT I RODON  (Mataró,1948)
Fotógrafo profesional especializado en arte, historia y geografía.
Autor de multitud de publicaciones relativas al arte y a la arquitectura, en colaboración con los mejores especialistas, como Cirici Pellicer, Giralt Miracle, Santiago Alcolea, Joan Bassegoda, entre muchos otros.
«Puig i Cadafalch es un personaje poliédrico: político, arquitecto, historiador recuperador del patrimonio artístico de Cataluña.
Desde mi perspectiva de fotógrafo, el Puig que he descubierto, es el de arquitecto de la luz. Sus obras me han mostrado la magistral forma de integrar la luz en su creación, consiguiendo unos espacios intimistas, acogedores , entrañables como las de las «mil y una noche»: el patio de la casa Coll i Regàs de Mataró, el vestíbulo del Palau Baró de Quadras, el patio de luces del Palau Macaya, los corredores interiores de la casa Amatller, por citar algunos.
Esta es para mí una de las facetas del gran diamante poliédrico que es Puig i Cadafalch. «

 

LLUÍS PERMANYER I LLADÓS  (Barcelona, 1939)
Abogado, periodista y ensayista, es redactor habitual de «La Vanguardia».
Cronista de la ciudad de Barcelona.
Autor de numerosas obras sobre arte, arquitectura y patrimonio cultural, con especial atención al Modernismo y a Puig i Cadafalch (Polígrafa 2001). Recibió el Premio Luca de Tena 1969 y el Premio Ciudad de Barcelona de Periodismo en 1987.
«Josep Puig i Cadafalch fue un hombre de piedra picada y firmes convicciones. Vivió la certeza que tenía el privilegio de intervenir decisivamente en el apasionante proceso de recreación de su país. Este talante, quizás demasiado inflexible y tosco para un político, influyó en su tarea relevante de arquitecto, que dejó una huella de gran personalidad y valía. «



JOSEP MARIA SANS TRAVÉ  (Solivella, 1947)
Historiador y archivero. Licenciado en Historia Medieval por la UAB.
Fue Jefe del Servicio de Archivos y más tarde, Director General de Patrimonio Cultural de la Generalitat de Cataluña.
Es académico de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona.
Dirige el Archivo Nacional de Cataluña.
«Como director del Archivo Nacional de Cataluña, saludo muy cordialmente la constitución de la Asociación Cultural Amigos de Josep Puig i Cadafalch. Nuestro archivo conserva el fondo documental de Puig i Cadafalch, integrado por más de 215 archivadores y carpetas con sus proyectos, planos, dibujos, escritos, correspondencia y todos los documentos que dejan constancia de la extraordinaria personalidad de quien fue uno de los principales arquitectos y políticos de nuestro país. También, con la colaboración del MNAC, del Instituto de Estudios Catalanes y del Instituto Catalán de Arqueología Clásica, estamos impulsando la edición de la última obra de Puig i Cadalfach, que no se pudo publicar en su tiempo. Me refiero a la Arquitectura cristiana prerrománica de Cataluña. Por todas estas razones, me adhiero a la asociación con la seguridad que contribuirá decisivamente al mejor conocimiento de la vida y obra de Josep Puig i Cadafalch. «

 

JAUME SOBREQUÈS I CALLICÓ  (Girona, 1943)
Historiador y político.
Catedrático de Historia de Cataluña por la UAB.
Fue Senador por la Entesa dels Catalans (1977) y miembro de la Comisión de los Veinte que redactó el Estatuto de Cataluña de 1979.
Fue Diputado en el Parlamento de Cataluña por el PSC.
Cruz de Sant Jordi 2008.
Presidente del equipo rector de la Universidad Catalana de Verano.
Autor de numerosas publicaciones relativas a historia medieval y contemporánea de Cataluña.
«El 1922, … .denunciando la manipulación que hacía España, Puig i Cadafalch escribía:» La decadencia de los pueblos va siempre acompañada del olvido de la propia existencia. Los poderosos, si es necesario, inventan las glorias de su pasado y forjan las teorías políticas que ennoblecen las injusticias que han hecho posible su triunfo «…» Jaume Sobrequés Historiador y político. Catedrático de Historia de Cataluña del UAB.



MANUEL CUSACHS I XIVILLÉ  (Mataró, 1933-2019)
Escultor.
Sus piezas forman parte de corporaciones oficiales, espacios públicos, órdenes religiosas y  colecciones particulares de Europa, EE.UU., Asia, y Argentina.
Es Cruz de Sant Jordi (2001), Académico para Mataró de la Real Academia Catalana de Bellas Artes de Sant Jordi (2007) e Hijo adoptivo de Òrrius (2001) donde tiene el taller y la residencia.
«Varias eventualidades han hecho que con el paso de los años interpretara, cinco veces, el retrato y la figura de Josep Puig i Cadafalch.
Esta circunstancia motivó el interés por acercarme a su personalidad.
Debo decir que en casa, por influencia de la abuela, le profesaban una clara simpatía por el hecho que el bisabuelo, carpintero, había trabajado para él en su época mataronense. La admiración ya me venía de esta época.
Más adelante las conversaciones con sus nietas, María Luisa y Teresa (Titit), con anécdotas y fotografías familiares, me acerca a su intimidad y el recuerdo, en mi adolescencia, de haberlo conocido. ya mayor pero lleno de humanidad, son las referencias, las connotaciones que me han ayudado a interpretar su retrato. Me gustaría poder decir su carácter.
Si su contumacia política ha sido criticada, la sabiduría, el arte, la defensa de la cultura, las raíces y la lengua, así como la proyección internacional de nuestro país y nuestra capital, son impecables.
¿Qué más podemos decir de una tal capital personalidad de quien fue el segundo Presidente de la Mancomunidad de Cataluña? A los mataronenses nos honra su magnificencia y los que hemos pasado por la escuela de Santa Ana de los escolapios de Mataró, como él, nos acerca un fraternal respecto.»